La educación en línea
Desde la década de los setentas se han utilizado
varios términos para denominar a la educación a distancia
mediada por las nuevas tecnologías de información
y comunicación. Algunos autores prefieren
llamarla educación virtual a distancia (Silvio, 2003;
Unigarro, 2004), formación basada en la red (Cabero,
2006), otros la denominan tele aprendizaje (Tiffin y
Rajasingham, 1997) y otros más han optado por nombrarla
e-learning (Aguilar et al, 2008). Lograr un consenso
con respecto al término idóneo es más complejo
de lo que parece ya que, aunque hay una diferencia
sustancial entre ellos, en ocasiones, se utilizan
indistintamente, por tanto, para fines prácticos de esta
investigación, en este trabajo utilizaremos los términos
educación virtual y educación en línea para referirnos
a esta modalidad de estudio.
La educación virtual es considerada como una
modalidad que asume la educación trasnacional producto
de la globalización. De tal forma, que la educación
virtual es vista como “el resultado de las nuevas
tecnologías de comunicación e información digitales
y la creación de los sistemas de acceso a la red” (Rama,
2006:174).
Este nuevo paradigma en línea desplaza el salón
de clases hacia la red e incorpora un conjunto de
cambios en el aprendizaje al desarrollar el carácter
global de una educación que intensifica su vínculo
con los modelos de simulación y los trabajos en red.
La educación superior virtual rompe las fronteras nacionales
y establece un nivel de cobertura amplio a
través de la red; entonces, más allá de ser un nuevo
modelo pedagógico, es el escenario de la sociedad
del acceso.
Cabero (2006:2) se refiere a la formación basada
en la red como “una modalidad formativa a distancia
que se apoya en la red, y que facilita la comunicación
entre el profesor y los alumnos según determinadas
herramientas sincrónicas y asincrónicas de la comunicación”.
A partir del uso de la tecnología, Silvio (2003:7)
hace una clasificación de la educación superior de la
siguiente forma: 1. La educación no virtual y presencial;
2. La no virtual a distancia; 3. La educación virtual
presencial: y 4. La educación virtual a distancia.
Las caracteriza de este modo: en la educación no
virtual y presencial todos los actores se encuentran
en el mismo lugar en el mismo momento; la educación
no virtual a distancia está soportada principalmente
por el uso del papel (libros, revistas, etc.) y
otros dispositivos como audio-cassettes y videocassettes;
la educación virtual presencial es mediada
por computadora, pero todos los actores coinciden
en tiempo y lugar; por último, en la educación
virtual a distancia “los actores interactúan a través
de representaciones numéricas de los elementos
del proceso de enseñanza y aprendizaje, pero se encuentran
en lugares y momentos de tiempo distintos.
Esta es la modalidad educativa de comunicación
asincrónica más moderna”.
Sin duda, el cambio tecnológico promueve la virtualización
de la educación como parte de un modelo
emergente de la enseñanza que incorpora la tecnología
y la adquisición de distintas competencias por
parte de los participantes, permite organizar los
aprendizajes necesarios y clasificar y definir las distintas
demandas de los profesionales en el mundo
del trabajo.
En la educación en línea, las tecnologías de información
y comunicación (TIC) no son vistas nada más
como un instrumento, sino además se consideran
como un apoyo en la generación de un nuevo espacio
social, un nuevo espacio educativo y, por ende,
una nueva modalidad educativa que funciona utilizando
recursos educativos que no son físicos, sino
electrónicos y son los encargados de propiciar nue30
ARTÍCULOS
Fernández-Morales, Vallejo-Casarín
Revista de Educación y Desarrollo, 29. Abril-junio de 2014.
vas habilidades y destrezas en los individuos (Echeverría,
2001).
Entenderemos a la educación en línea como una
modalidad de aprendizaje donde se unen variables
como los contenidos y las actividades; el nivel educativo;
los conocimientos previos de los estudiantes; la
interacción y comunicación de los participantes; y la
plataforma tecnológica que se utiliza, mediante dispositivos
tecnológicos conectados a Internet.
Inicios de la educación en línea
A lo largo de la evolución de la educación a distancia
se han identificado tres grandes generaciones
de innovación tecnológica: la primera generación,
también llamada primera ola por Toffler (1980), consistió
en la enseñanza por correspondencia, que inició
a finales del siglo XIX y principios del XX cuando
se desarrolló la imprenta. El servicio postal permitía
la comunicación entre profesores y estudiantes puesto
que se limitaba al texto escrito; el tutor daba respuesta
a las dudas del alumno a través del correo
convencional, por lo tanto, el proceso formativo era
lento. La segunda generación o segunda ola, enmarcada
por la enseñanza multimedia, se vio influenciada
por las telecomunicaciones; se originó en los años
setentas con la creación de la Open University del
Reino Unido, cuando la radio, la televisión y el teléfono
fueron incorporados como recursos audiovisuales
dirigidos al apoyo de la educación; surgió como
una posibilidad de formación para las personas que
no habían tenido la oportunidad de asistir a los campi
de las universidades tradicionales.
Finalmente, en los años ochentas, se origina la
tercera ola cuando se integra la telemática a la educación
con el uso de la computadora y las telecomunicaciones
(García, 1999) lo que permitió el nacimiento
de la educación en línea, que empezó a desarrollarse
con la democratización de Internet y abrió la
posibilidad a los actores educativos de interrelacionarse
aún sin encontrarse en el mismo lugar ni a la
misma hora (Organista y McAnally-Salas, 2007).
Esta modalidad educativa surgió en el Reino Unido
con la Open University (García, 1999), que se
constituyó como una de las instituciones pioneras en
el uso de las nuevas tecnologías en la educación
cuando comenzó a utilizar aplicaciones computacionales
basadas principalmente en textos de comunicación
asincrónica en línea y fomentó el uso de los
procesadores de texto y hojas de cálculo dentro de
sus asignaturas. En el año 2005, el Consejo de Financiamiento
de la Educación Superior para Inglaterra
(HEFCE, por sus siglas en inglés) desarrolló una estrategia
de diez años y destinó fondos para integrar el
e-learning en la educación superior, inspirando a colegios
y universidades británicas en el uso innovador
de las tecnologías digitales, con el fin de mantener al
Reino Unido como uno de los líderes mundiales en
educación, tanto por sus posibilidades de acceso, como
por la calidad educativa que ofrece.
La experiencia educativa de la Open University
causó eco en otros países europeos, así otras universidades
comenzaron a incursionar en la educación en
línea durante los años setentas, como la Universidad
Nacional de Educación a Distancia (UNED) en España;
después se abre la FernUniversität en Alemania y,
sucesivamente, en los años ochentas, se crean instituciones
homólogas en Irlanda, Suecia, Bélgica, Francia,
Portugal y Noruega. En el mismo periodo se fundó
en Holanda, la European Association of Distance
Teaching Universities (EADTU) con el objetivo de fomentar
la educación superior a distancia en Europa.
La UNED nació con la finalidad de facilitar el acceso
a la enseñanza; preparar para el ejercicio de actividades
profesionales; establecer y desarrollar programas
de educación permanente, promoción cultural,
perfeccionamiento y actualización profesional; incorporar,
desarrollar y facilitar el uso de los métodos
y sistemas tecnológicos adecuados al modelo educativo
de la institución; desarrollar la investigación; facilitar
la creación de una comunidad universitaria
amplia y plural, fundada en los conocimientos científicos
y culturales; desarrollar actividades docentes,
de investigación y gestión en régimen de coordinación
(García y Varela, 2010). Además de la UNED,
otras instituciones que han incursionado en la educación
virtual –en España– son la Universitat Oberta
de Catalunya, la Universidad a Distancia de Madrid,
la Universidad Internacional de La Rioja, todas con la
característica particular de que su funcionamiento se
basa en las múltiples potencialidades de las TIC ya
que les permite la gestión y el desarrollo de los procesos
de la educación a distancia.
La educación en línea, tanto formal como informal, ofrece grandes beneficios. En primer lugar, cuenta con enormes economías de escala, por lo que es extremadamente efectivo en términos de costo-beneficio, ya que el costo marginal de agregar un nuevo estudiante es nulo. Al brindar acceso al conocimiento y la información a tanta gente que de otra manera no podría hacerlo, la educación en línea contribuye a reducir la desigualdad de oportunidades. Como acertadamente lo señala el estudio del Consejo Ejecutivo de Empresas Globales sobre Economía Digital en México, el uso de las TIC tiene el potencial de transformar a sociedades enteras con el simple hecho de cambiar su educación.2 La educación en línea elimina la necesidad de la interacción física y en su lugar crea ambientes de aprendizaje virtual a través de videos tutoriales, redes sociales, chats y foros virtuales para interactuar con los profesores y el resto de los estudiantes. Asimismo, permite a los alumnos avanzar a su propio ritmo, es decir, el aprendizaje se vuelve más personalizado de acuerdo con las aptitudes, preferencias y disponibilidad de tiempo de cada uno.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario